Inmuebles protegidos, BIC y patrimonio histórico. Reducimos el radón con técnicas de mínima intervención, reversibles y respetuosas con los valores arquitectónicos del edificio.
Los edificios históricos son, con frecuencia, los más afectados por el radón: muros de mampostería en contacto directo con el terreno, soleras antiguas o inexistentes, criptas, bodegas y sótanos sin barrera alguna frente al gas.
Al mismo tiempo, su nivel de protección limita las intervenciones posibles: no se puede demoler una solera histórica, perforar indiscriminadamente un muro protegido ni alterar fachadas o cubiertas catalogadas.
Nuestra especialidad es precisamente esa: diseñar y ejecutar soluciones de mitigación compatibles con el grado de protección del inmueble, coordinadas con los técnicos de patrimonio y las comisiones competentes.
Aplicamos los principios de la restauración a la mitigación del radón:
Pocas zonas de España concentran tanta dificultad como el casco histórico de Santiago: subsuelo granítico con altísimo potencial de radón, edificios centenarios sin barrera alguna frente al gas y el máximo nivel de protección patrimonial — la "almendra" compostelana es Patrimonio de la Humanidad.
Hemos ejecutado obras de reducción de radón en edificios históricos dentro de la almendra de Santiago de Compostela, cumpliendo las exigencias del Consorcio de Santiago y de las comisiones de patrimonio, y alcanzando niveles por debajo del valor de referencia sin alterar los elementos protegidos.
Esa experiencia en el entorno más exigente nos avala para intervenir en cualquier conjunto histórico, BIC o edificio catalogado del territorio nacional.
Ventilación natural mejorada o extracción mecánica de bajo caudal en espacios bajo rasante, sin obra estructural.
Pozos y arquetas de captación de pequeño diámetro con conducciones integradas en patios o trasdós de muros.
Sellado de fisuras, juntas y pasos de instalaciones con materiales compatibles con las fábricas históricas.
Ajuste de la ventilación del edificio para evitar depresiones que succionan el radón del terreno.